Joseph Barbera, la leyenda de los dibujos animados

Joshep Barbera, uno de los integrantes del equipo Hanna-Barbera creador de populares dibujos animados Los Picapiedras, , El oso Yogi, y Tom y Jerry, falleció un 18 de diciembre del 2006 a los 95 años de edad, según ha confirmado un portavoz de la productora Warner Bros. Barbera murió por causas naturales en su residencia, estando a su lado su esposa Sheila, dijo el portavoz Gary Miereanu.

Junto a su socio William Hanna, Barbera tuvo su primer éxito con los dibujos animados de Tom y Jerry. Las batallas incesantes entre el gato y el ratón ganaron siete Oscar, más que cualquier otra serie con los mismos protagonistas. El equipo Hanna-Barbera recibió ocho premios Emmy, entre ellos el Premio del Gobernador de la Academia.

Los socios, que formaron equipo por primera vez cuando trabajaban para la Metro en los años 30, conocieron nuevos éxitos en los 50 con ingeniosas series de comedias animadas para televisión, entre otras Los Picapiedras, Los Supersónicos, El oso Yogi y El perro Huckleberry y sus amigos.

"El trabajo de ambos se combinaba a la perfección", escribió el crítico Leonard Maltin en su libro Of Mice and Magic. Barbera aportaba los chistes y los ingeniosos dibujos, Hanna su simpatía y sentido de la oportunidad. "Este equipo de guionista y director podría conservar el récord de producir dibujos animados de alta calidad con los mismos personajes año tras año, sin solución de continuidad ni alteraciones en la rutina", escribió Maltin.

Hanna, quien falleció en 2001, dijo una vez que él no era un buen dibujante, pero su socio podía "captar un estado de ánimo y una expresión en un simple dibujo mejor que cualquier otra persona que yo haya conocido". Los dos crearon la primera pareja de gato y ratón para el corto Puss Gets the Boot. Esta fue nominada para un Oscar y la MGM les permitió seguir experimentando hasta que nacieron los personajes de Tom y Jerry.

A mediados de los 50, cuando MGM cerró su departamento de animación, Hanna y Barbera empezaron a trabajar por cuenta propia. Con los presupuestos más bajos de la televisión, sus nuevos dibujos pusieron el acento en el ingenio verbal más que en la acción detallada propia del dibujo animado cinematográfico. Los Picapiedra fueron un éxito en horarios de máxima audiencia de la televisión. El grito de Pedro Picapiedra, "Yabba dabba doo" entró a formar parte del lenguaje habitual.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2006/12/19/actualidad/1166482803_85021...